Ramón Morales Higuera (n. 10 de octubre de 1975) es un futbolista mexicano ya retirado, que jugo en la posición de mediocampista. Hasta el 8 de enero de 2010, jugó con el Club Deportivo Guadalajara y fue capitán del equipo hasta el pasado 10 de septiembre de 2009, fecha en la que renuncio a portar el gafete por motivos estrictamente personales. Tras no encontrar equipo y siendo el Club Deportivo Estudiantes Tecos su último club, anunció su retiro del fútbol profesional el 11 de Agosto de 2011.
Originario de La Piedad, Michoacán, Ramón Morales, un habilidoso jugador zurdo y plurifuncional que bien puede hacerse cargo de la media cancha, volantear ofensivamente, y tomar la lateral como extremo, inició sus andares en la Primera División Prefesional en el año de 1995, con los Rayados de Monterrey, donde militó por seis temporadas, y de donde saltó a los primeros planos del futbol nacional para ser considerado por Chivas, con quienes actualmente se desempeña bajo las órdenes de Sergio Arias.
Considerado pieza clave en la escuadra rojiblanca, y uno de los mejores en su posición dentro del balompié azteca, "Ramoncito", como se le conoce en el medio pambolero, ha logrado mantenerse a lo largo de sus 14 años como jugador del máximo circuito con un nivel que cualquier novato envidiaría, pues su larga experiencia sobre el terreno de juego no ha mermado en lo absoluto su entrega y dinamismo tanto dentro, como fuera de la cancha.
Pero no solo la liga mexicana ha sido testigo de la exquisita técnica con el balón del michoacano, pues de la mano de Javier Aguirre, en el 2001, Ramón hizo su debut con la Selección Nacional el 12 de julio, presentándose en el duelo que México le ganó a Brasil por 1-0, en la Copa América de dicho año, en territorio colombiano.
Morales llegó junto al resto del combinado tricolor a disputar la Final de la Copa, en la ciudad de Bogotá, el 29 de julio, misma que se perdió contra el anfitrión, Colombia, con marcador de 1-0, tras la anotación de Iván Ramiro Córdoba.
"Ramoncito" se convertiría entonces en jugador indiscutible de la Mayor de México, manteniendo en sus botines la titularidad con el Tri hasta el 2002, para ser partícipe de la Copa del Mundo Corea-Japón bajo la batuta de Aguirre, en la que los aztecas finalizarían su participación en los Octavos de Final al sucumbir dolorosamente ante Estados Unidos, el 17 de junio de 2002, por pizarra de 2 goles a 0.
Para Perú 2004, Morales volvió a ser considerado para ver acción en la Copa América, donde en el juego ante Argentina, en la ronda de Grupos, se despachó con un soberbio zurdazo de tiro libre que perforó las redes de Roberto Abbondanzieri, para darle la victoria a México, el 10 de julio del mismo año.
Ricardo La Volpe también lo tomó en cuenta para su seleccionado, e incluso lo consideró como elemento innamovible de su once, destacándose en la Copa Confederaciones 2005, donde el Tri se llevó los elogios de la prensa internacional tras mostrar un pulcro desempeño en las canchas germanas.
Gracias a sus actuaciones en la Confederaciones, así como en la liga local y la Copa Libertadores en turno con Chivas, "Ramoncito" se ganó la convocatoria para el Mundial de Alemania 2006, donde se auguraba con anterioridad que el de La Piedad tendría un desempeño positivo en la justa global, sin embargo, el futbolista sólo jugó dos partidos. El primero de ellos fue ante Angola, el 16 de junio, apareciendo por un lapso de 12 minutos en el terreno de juego en el empate sin goles de la fase de Grupos, y el segundo ante Argentina, en los Octavos de Final el 24 de junio, donde tras iniciar como titular fue relevado en el 74', en la derrota del Tri ante los sudamericanos, con el golazo de Maxi Rodríguez al minuto 98.
En el 2007, Morales participó en la Copa América de Venezuela con la verde, marcando el segundo tanto en la frente de los brasileños, el 27 de junio, en la primera ronda de la justa en que México finalizó como tercer lugar tras imponerse a Uruguay.
MONTERREY
El viernes 22 de septiembre de 1995, en la temporada 95-96, Ramón Morales hace su aparición por primera vez en el máximo circuito del futbol mexicano con los Rayados de Monterrey, ingresando a los 65 minutos de tiempo corrido, en sustitución de Luis Miguel Salvador, a la cancha del 3 de Marzo, en el juego que los regiomontanos empataron a 0 goles con los Tecolotes de la UAG, en la fecha 5.
"Ramoncito" volvió a saltar a la cancha con Rayados para el juego de la Jornada 10 ante los Guerreros del Santos, y en la 13 frente a Morelia, pero a partir de la fecha 14, y hasta la 34, además del par de duelos de Cuartos de Final contra Celaya, se mantuvo como titular en el once de Arturo Salah.
El ansiado gol llegó para Morales en el Invierno 96, cuando el sábado 25 de septiembre, en la cancha del Tecnológico de Monterrey, contra Toros Neza, el michoacano se estrenó en la portería contraria, al marcar el quinto tanto del 5 por 1 que Rayados le propinó a los dirigidos por Enrique Meza en la fecha 7.
En ésta campaña, Monterrey se clasificó a la Liguilla por el título, donde "Ramoncito" participó en la eliminación que los regios sufrieron, a manos del Atlas, en la instancia del Repechaje.
Permaneció con Monterrey hasta el Invierno 98, jugó 85 partidos con los regios y consiguió tres tantos en su paso por la Sultana del Norte.
CHIVAS
Ramón Morales llegó al Guadalajara en el Verano 99 y de inmediato se apoderó de la titularidad, al grado de convertirse en poco tiempo en un referente del chiverío, y en uno de los jugadores más queridos por la fanaticada rayada.
Enfundado en la rojiblanca por vez primera, el domingo 17 de enero, "Ramoncito" hizo su debut ante Santos, en la cancha del Corona de Torreón, en el empate a dos tantos de la Jornada 1 que su escuadra logró arrebatarle a los laguneros.
En su primer torneo con Chivas, Ramón no perdió un solo juego de la fase regular con los tapatíos, alineando en 16 partidos como titular, e ingresando de cambio en uno más para sumar así las 17 fechas disputadas en la campaña, además de que marcó en dos ocasiones para el Rebaño Sagrado; en la Jornada 5 ante Pumas, y en la 12 frente a Puebla, y tomó parte en los Cuartos de Final ante Cruz Azul.
Ya convertido en todo un ícono rojiblanco, el michoacano fue convocado por Javier Aguirre en el 2002 al Mundial de Corea-Japón, convirtiéndose en ése momento en un vital integrante no solamente de su escuadra, sino también de la Selección Mexicana.
Dentro de los múltiples momentos que los aficionados del Rebaño recuerdan y reconocen en la trayectoria de "Ramoncito", está el acontecido en el Clausura 2003, pues cuando Chivas jugaba el partido de ida en el Repechaje ante Cruz Azul, y ya sin opciones de cambios tras realizar los tres movimientos reglamentarios, Morales sufrió una luxación en el codo en una caída tras una jugada accidental, y demostrando un gran profesionalismo, y amor a la camiseta de Chivas, Ramón decidió regresar a la cancha con el brazo vendado a su cuerpo para no afectar a su equipo al dejarlo en desventaja numérica ante la Máquina Celeste.
El título estuvo cerca de las manos de Ramón en el Clausura 2004, donde tras dos importantes regresos en las dos instancias anteriores, ante Atlante en los Cuartos de Final, y ante Toluca en las Semifinales, el panorama parecía propicio para la coronación del Guadalajara, sin embargo, el cetro se quedó en las garras de los Pumas tras la tanda de penales definitiva.
Tras su participación discreta en Alemania 2006, Morales volvió para cristalizar el objetivo del campeonato con Chivas, y en el torneo de Apertura de dicho año, el de La Piedad levantó finalmente el título con el Rebaño, siendo parte fundamental para que el Rebaño Sagrado consiguiera su décimo primera estrella en la historia.
Dicho campeonato sucedió a costillas de los Diablos Rojos de Toluca, en la propia Bombonera, con el triunfo chiva por 1-2, y global de 2-3 a favor de los rojiblancos, luego del empate previo en la ida a un gol en el Jalisco.
Ramón Morales supera ya los 250 partidos con la casaca rojiblanca, y al hablar de la historia de Chivas, el nombre del michoacano no puede dejarse de lado, pues además de haber llevado en el brazo el cintillo de Capitán hasta el pasado mes de septiembre del 2009, reconocimiento al que cabe señalar decidió renunciar voluntariamente por motivos estrictamente personales, "Ramoncito" ha logrado instalarse en los corazones y en la memoria de los seguidores del Rebaño gracias, claro está, a sus méritos deportivos, pero sobretodo, a una carrera limpia, responsable, y a una calidad humana que provoca empatía independientemente de los colores que se lleven tatuados en el corazón.